Nuestra Historia
Amor exigente surge ante la necesidad de generar un acompañamiento integral a los familiares de personas con problemas de adicción o de comportamientos inadecuados.
Con eso en mente se creo un programa de auto y mutua ayuda basado en un programa ya existente traído de Estados Unidos por el Padre Haroldo a Brasil.
Quien desde 1978 se dedico a trabajar con personas en situación de calle y en el programa “Meninos de Rúa”.
Desde un proceso gradual de trabajo en la Fachenda del Sr. Jesús, que trabaja con personas dependientes químicas, siente l necesidad de ahondar en el proceso familiar y conoce 2 terapeutas familiares en EEUU que trabajaban un programa para adictos. Se pone en contacto con ellos y trae el programa de amor exigente a Brasil.
Su compañera de camino Doña Mara Silvia de Meneses conoce al padre Haroldo en 1979 en uno de los cursos de relaciones y autoconocimiento dictados por él y la Dra. Maciel. Recién en el año 1985 al perder a su hijo en un accidente provocado por un alcoholizado, comprende la necesidad de orientar a los jóvenes para una vida mejor.
Quería ayudar a los padres que tenían a sus hijos vivos y que valía la pena luchar por ellos para rehabilitarlos y recomenzar juntos, mientras estaban con vida había esperanza. Que no los perdieran como ella había perdido a su hijo.
Luego se agregaron 2 principios más, centrados en la reparación de la familia, teniendo en cuenta la cultura latinoamericana que tiende a ser mucho más afectiva y permisiva.
Progresivamente comienzan a surgir diversos grupos en diferentes ciudades de Brasil, hasta que el 18 de noviembre de 1994 se funda la FEAE (federação do amor exigente) que se encarga de regir y organizar los grupos de AE.
Con ello se presenta un programa de calidad de vida con 12 principios básicos, tratados uno por mes, 12 principios éticos, espiritualidad pluralista y responsabilidad social.
Dicho programa se centra en la reparación de personas, corrección de actitudes y reflexión de ideas, propiciando un espacio seguro en el que todos puedan abrirse y realmente poner sus miedos, dudas y heridas sobre la mesa, permitiendo ser apoyados y acompañados por aquellos que viven una situación similar.
En el año 2000 se expanden los grupos de Amor Exigente al territorio Uruguayo, traído a través de familiares de dependientes químicos que habían transitado comunidades terapéuticas en Brasil, en donde conocieron el programa de AE en sus visitas a sus familiares. Muchos grupos se formaron en Montevideo pertenecientes a 2 regionales “Construyendo libertad” y “Eduardo Modernell”.
Mientras tanto en Artigas aparece un grupo años después, ya que los artíguenses debían concurrir a Quarahí, Ciudad Brasileña donde ya existía un grupo de amor exigente, el único cercano.
En simultaneo se forma un grupo en Tacuarembó y en el año 2018 se conforma oficialmente la “Regional Norte de Amor Exigente”, integrando grupos en Salto y Paysandú, así como el actual grupo perteneciente a Bella Unión formado en 2016
Posteriormente durante la pandemia surgió la necesidad de crear un grupo virtual a través de la plataforma zoom, que permanece a día de hoy con la necesidad de ayudar a quienes viven en zonas rurales o en pequeños poblados y no tienen un grupo cerca, pero que aun así requieren del programa para enfocar mejor sus vidas.
Luego en diciembre de 2024 se conforma un nuevo grupo presencial en Paysandú.
Hasta la actualidad el trabajo de los voluntarios sigue siendo el de ayudar a aquellos que están pasando por situaciones similares, permitiéndoles aprender y tomar herramientas para reorganizar sus vidas, creando nuevos grupos y formando nuevos voluntarios.
