Principios Éticos
Los 12 Principios Éticos de Amor-Exigente son el marco moral que orienta el comportamiento y la actitud de todos los que participan del programa —coordinadores, voluntarios, padres, madres, profesionales o simpatizantes—.
Estos principios garantizan que el espíritu del movimiento se mantenga íntegro, libre de intereses personales, y que el servicio ofrecido se sostenga sobre valores como el respeto, la confidencialidad y la solidaridad.
Mientras los Principios Básicos orientan la vida personal y familiar, los Principios Éticos guían la conducta dentro del grupo y hacia la comunidad.
Son, por tanto, una brújula que nos recuerda que el cambio verdadero no puede darse sin coherencia, humildad y responsabilidad.
Ética como compromiso con el otro
Cada uno de estos principios refleja una actitud concreta ante la vida en grupo:
mantener el sigilo sobre lo que se comparte, actuar con espíritu voluntario, no buscar beneficios personales, respetar los tiempos y procesos de los demás y mantener siempre una postura de servicio.
El cumplimiento de estos valores crea un ambiente de confianza y contención, donde todos pueden hablar sin miedo a ser juzgados o expuestos.
En Amor-Exigente, la ética no se limita a las normas, sino que se vive día a día, en la forma en que escuchamos, acompañamos y compartimos.
Cada participante se convierte en testimonio viviente de los valores del programa, construyendo un espacio seguro y humanizado.
Un código de respeto y servicio
El compromiso ético también protege al grupo como institución.
Impide que el trabajo voluntario se confunda con prácticas profesionales, o que alguien utilice el nombre de Amor-Exigente para obtener ventajas personales, políticas o económicas.
Su finalidad es preservar el carácter laico, solidario y gratuito del movimiento, asegurando que todos los esfuerzos estén centrados en la ayuda mutua y el crecimiento interior.
Practicar los Principios Éticos implica comprender que no hay transformación sin responsabilidad, y que servir al otro requiere respeto, honestidad y empatía.
Cada coordinador y voluntario asume, así, un compromiso doble: consigo mismo y con la comunidad a la que pertenece.
1º Principio Ético: Respeto
Respetar la dignidad de la persona humana.
2º Principio Ético: Sigilo
Mantener el sigilo respecto a los testimonios y a la identidad de los participantes de su grupo.
El sigilo solo podrá ser quebrado con la autorización expresa del interesado o cuando exista riesgo para sí mismo o para terceros.
3º Principio Ético: Fidelidad
Ser fiel, honesto y verdadero en la vivencia y en la transmisión del Programa Amor-Exigente.
4º Principio Ético: Obediencia
Respetar y cumplir el Estatuto y las Directrices definidas por la Federación de Amor-Exigente.
5º Principio Ético: Bondad
Transmitir los Principios de Amor-Exigente considerando las posibilidades de cada integrante.
6º Principio Ético: Fraternidad
Relacionarse fraternalmente y con respeto con los participantes de los grupos de Amor-Exigente.
7º Principio Ético: Solidaridad
Actuar con respeto y fraternidad en la relación con entidades afines.
8º Principio Ético: Donación
Mantener el carácter de grupo laico y voluntario.
9º Principio Ético: Coraje
Notificar a la FEAE sobre eventuales situaciones incompatibles con el Programa Amor-Exigente.
10º Principio Ético: Espiritualidad
Promover la espiritualidad en los grupos de Amor-Exigente respetando la creencia de cada persona.
11º Principio Ético: Honestidad
No utilizar los grupos de Amor-Exigente para obtener ventajas personales de cualquier naturaleza.
12º Principio Ético: Paz
Evitar divergencias y disputas de poder entre los liderazgos de los grupos de Amor-Exigente.
En definitiva, los 12 Principios Éticos de Amor-Exigente son la garantía moral del programa, una guía que mantiene viva su esencia solidaria y que recuerda a cada integrante que la ayuda más valiosa nace del ejemplo, del respeto y del amor al prójimo.
